Es un lago de cráter situado a 26 kms. de la Ciudad de Guatemala a 1,188 metros sobre el nivel del mar. Tiene 12 kms. de largo y 3 kms. de ancho; con una superficie de 15.2 kilómetros cuadrados es el cuarto cuerpo de agua más grande de Guatemala. Su profundidad máxima es de 33 m. y su profundidad media de 18 m. La cuenca del lago comprende 14 municipios de los departamentos de Guatemala y Sacatepéquez: Fraijanes, Guatemala, Magdalena Milpas Altas, Mixco, San Bartolomé Milpas Altas, San Lucas y San Pedro Sacatepéquez, Santa Catarina Pinula, Santa Lucía Milpas Altas, Santiago Sacatepéquez, y los cuatro municipios que rodean el lago: Amatitlán, San Miguel Petapa, Villa Canales y Villa Nueva. La población de la cuenca sobrepasa los 2 millones de habitantes.
La palabra Amatitlán viene del Náhuatl y significa rodeado de amates (ficus insípida). El río Villalobos es su mayor afluente y sus aguas son drenadas por el río Michatoya que pertenece a la cuenca del río María Linda. Otros ríos de la cuenca son: Platanitos, Pinula, Las Minas, Tulujá, El Bosque, Molino, San Lucas y Parrameño. El agua del lago es utilizada para fines domésticos, agrícolas, generación eléctrica, pesca, fines recreativos y turísticos. En el lago se han llevado a cabo competencias internacionales de deportes náuticos cómo los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2025 en la disciplina de navegación a vela.
Los monitoreos de calidad de agua que AMSA realiza constantemente, indican que la salud del lago está gravemente comprometida. Actualmente el ecosistema presenta condiciones de hipoxia (falta de oxígeno para sostener la vida) a partir de los 6 metros de profundidad durante casi todo el año. En las capas más profundas, la anoxia es total. Las principales especies de vida acuática de interés comercial, cómo la Mojarra, la Tilapia y el Guapote, presentan branquias de coloración obscura, que denotan dificultad para respirar.
Se hace necesaria la puesta en marcha de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) municipales en los 14 municipios de la cuenca para mejorar la calidad de agua que ingresa al lago.
En la Asociación AM-Amati ONG, trabajamos bajo la visión de devolverle a Guatemala un lago pristino y equilibrado. Creemos en “Un nuevo despertar”, donde la voluntad política y ciudadana se unan para revertir décadas de deterioro y asegurar este valioso recurso para las futuras generaciones.
En 1884, cuándo ampliaron la línea férrea de Escuintla a la Ciudad de Guatemala, construyeron un dique de aproximadamente 190 metros de largo en la parte más estrecha del lago, dejando un puente sobre un estrecho canal de aproximadamente 12 metros. Este dique, hoy en día conocido cómo “El Relleno”, prácticamente divide el lago en 2 cuerpos de agua con características físicas y químicas distintas. En el lado noroccidental se encuentran los ríos Villalobos y Michatoya, lo que provoca una concentración más alta de contaminantes en ese lado.
El lado suroriental no recibe desagües de grandes poblaciones pero si un exceso de nutrientes por la agricultura que se lleva a cabo en sus márgenes. Este exceso de nutrientes provoca el crecimiento excesivo de algas verde-azules (cianobacterias), creando floraciones algales dañinas que le dan su característico color verdoso. (Fotografía de Daniel Nuñez que ganó el premio Wildlife Photographer of the year 2022)